El ensayo de eficiencia de una fuente de alimentación produce dos cifras desde un mismo montaje: el consumo a plena carga y el consumo en vacío o en espera. Difieren en dos o tres órdenes de magnitud, y normalmente se informan desde el mismo instrumento.
Ese único requisito es lo que hace difícil la medición en espera, y es la razón por la que la especificación del instrumento debe empezar por el extremo bajo del rango y no por el alto.
La magnitud del problema
Un adaptador de 100 W a plena carga consume aproximadamente 0,45 A a 220 V. Ese mismo adaptador en espera puede consumir menos de 0,3 W, lo que corresponde a una corriente en la región baja de los miliamperios, tres órdenes de magnitud por debajo de la medición principal. Un instrumento elegido solo para la cifra de plena carga mostrará la corriente en espera como un valor situado en los últimos dígitos de su rango, donde la incertidumbre es mayor.
Esta es la razón por la que un medidor de potencia destinado a trabajos de eficiencia se juzga por su corriente mínima medible y no por su rango máximo, y por la que la declaración de exactitud debe comprobarse específicamente en el extremo bajo en lugar de darse por válida en todo el alcance.
Qué confirmar antes de pedir
- La corriente mínima a la que sigue aplicándose la exactitud declarada, y no solo la corriente mínima que la pantalla puede mostrar.
- Si el rango de corriente baja es un rango de medición real o una interpretación escalada de un rango superior.
- Si se utiliza el cambio automático de rango y cómo se comporta la lectura en el momento del cambio.
- Si el factor de potencia sigue teniendo sentido con corriente muy baja, ya que la relación se vuelve sensible a pequeños errores de fase.
- Si el instrumento acumula energía y tiempo transcurrido, porque el consumo en espera se informa normalmente en vatios-hora a lo largo de un periodo.
Por qué el suelo del rango difiere entre instrumentos
Los instrumentos concebidos para la prueba eléctrica general optimizan la robustez en una amplia variedad de cargas. Los destinados a trabajo de baja potencia y eficiencia añaden subrangos de corriente más finos, de modo que un mismo instrumento puede resolver tanto la cifra en espera como la de plena carga.
La diferencia aparece en la especificación como una corriente mínima más baja dentro del mismo rango máximo. Es una decisión de diseño y no una cuestión de marketing, y es lo primero que hay que comparar cuando dos instrumentos parecen idénticos en todo lo demás.
Consecuencias prácticas para el montaje de ensayo
Como la medición abarca una relación tan amplia, el cableado y el tiempo de estabilización importan más que en una medición de un solo punto. Deje que la lectura se estabilice tras un cambio de rango, mantenga el camino de corriente libre de fugas en paralelo y registre la condición de funcionamiento junto con la cifra, para que el resultado se pueda reproducir.