- Rango de detección
- De 3 a 20 % del límite inferior de explosividad, con subrangos de 0 a 1000 ppm y de 0 a 100 % del límite inferior de explosividad
- Umbral de alarma
- 10 % del límite inferior de explosividad
- Error de indicación
- más o menos 5 % del límite inferior de explosividad
- Gases
- Metano, gas natural, biogás, hidrógeno, gas de hulla, acetona, gasolina y etanol; el material también nombra óxidos y sulfuros y afirma que se detectan vapores orgánicos combustibles procedentes de líquidos como la gasolina
- Alarma
- Una lámpara, una vibración y un zumbador, cada uno de los cuales puede conectarse o desconectarse por separado desde el menú
- Sonda
- Una manguera flexible de cuello articulado que puede doblarse o enderezarse para llegar a espacios confinados, con un sensor recubierto de metal en la punta
- Visualizador
- Una pantalla a todo color que muestra la fecha y la hora, el nombre del gas, la concentración en vivo, una escala de rango, el texto de estado y la unidad, y que puede pasar a una curva de la concentración a lo largo del tiempo
- Alimentación
- Una celda interna de 2000 mAh a 3,7 V de corriente continua, al menos 8 horas con una carga completa, cargada por Type-C y capaz de funcionar desde una batería externa
- Entorno de trabajo
- De menos 25 a 55 °C y por debajo del 95 % de humedad relativa, sin condensación
- Cuerpo
- 161,4 x 69 x 31 mm y 0,275 kg, excluida la longitud de la manguera
Una fuga de gas se encuentra moviendo un sensor por el lugar donde el gas se acumularía y observando si la lectura sube, y casi todo lo que caracteriza a un detector portátil se deriva de eso. La sonda tiene que llegar adonde no llega una mano, la alarma tiene que notarse cuando quien la lleva está mirando una tubería y no una pantalla, y la lectura tiene que ser lo bastante estable para distinguir una fuga de un fondo.
El instrumento de esta gama está organizado en torno a esos tres requisitos y no en torno a una cifra de exactitud.
Descripción general
Se describen dos designaciones del mismo instrumento, una anterior y otra posterior que añade un prefijo al mismo número, despachadas al azar salvo que se establezca una concreta antes del pedido. Su aspecto y su función son los mismos, y la diferencia está en la interfaz del visualizador y en el marcado del cuerpo. En el material también se ofrece una forma básica de pila sin visualizador, que indica el régimen de fuga con una lámpara y alarma de forma sonora y visual.
El instrumento de medición informa de una concentración en vivo frente a un rango y la compara con un umbral de alarma fijo en el 10 % del límite inferior de explosividad. El rango empieza en el 3 % de ese límite, que es el punto que hace útil al instrumento como localizador y no solo como alarma.
Cómo localiza el sensor una fuga
El sensor está en la punta de una manguera flexible, así que puede colocarse en una junta, en una válvula o a lo largo de un tramo de tubería mientras el cuerpo se queda en la mano y el visualizador sigue a la vista. El gas combustible que llega a la punta produce una respuesta que se convierte en una lectura respecto al límite inferior de explosividad, y el instrumento compara esa lectura con su umbral de alarma.
La razón de que la escala se exprese como fracción del límite inferior de explosividad y no como concentración es que la fracción es comparable entre gases, mientras que la concentración a la que cada gas resulta peligroso no lo es. También significa que la lectura solo tiene sentido frente al gas nombrado en el visualizador, porque una misma respuesta del sensor corresponde a una concentración distinta de metano que de vapor de gasolina. El umbral de alarma en el 10 % del límite queda muy por debajo del punto de ignición, que es el propósito de una alarma pensada para preceder a un peligro en lugar de señalarlo.
Cómo elegir el detector de fugas adecuado
La primera pregunta es si hace falta una cifra o solo un régimen de fuga. La forma básica responde a lo segundo con una lámpara y una alarma sonora y sin visualizador, y es el instrumento más rápido para quien tiene que recorrer un tramo de tubería y encontrar la junta que pasa. Los instrumentos con visualizador responden a lo primero, con una lectura en vivo, una curva a lo largo del tiempo y un registro almacenado.
La segunda es el alcance y el acceso. Una manguera flexible que se dobla y se endereza es lo que permite colocar un sensor dentro de un armario, detrás de un panel o a lo largo de la cara inferior de un tramo de tubería, y la longitud de la manguera forma parte del instrumento y no es un accesorio. La tercera es dónde se va a usar el instrumento, porque el rango de trabajo de menos 25 a 55 °C y el límite de humedad están declarados, y la previsión de un certificado de conformidad es una cuestión sobre un área clasificada que hay que responder antes de entrar.
Limitaciones de medición y criterios de selección
El material da un rango, un error y un umbral de alarma, y nombra los gases, pero no nombra el principio de medición, ni la vida útil del sensor, ni los tiempos de calentamiento y de respuesta, y no menciona ningún ajuste de cero, ningún gas de calibración ni ningún intervalo de calibración. Con el material tal como se ha suministrado, el instrumento es un localizador cuya lectura es una indicación relativa dentro de una banda declarada, y no puede presentarse como un analizador calibrado de concentración de gas hasta que esas cifras se establezcan, porque un sensor de gas combustible se deriva y envejece y su lectura vale lo que valga el ajuste que tiene detrás.
Hay una segunda consideración en la forma de usar el instrumento. Una fuga se encuentra moviendo el sensor despacio, porque el gas tiene que llegar al elemento, y un sensor que se pasa deprisa por delante de una junta marcará menos que uno sostenido en ella. Por la misma razón la lectura depende de dónde se haya acumulado el gas, que es una propiedad del espacio y no de la fuga, y una junta que pasa puede marcar bajo en una corriente de aire. El visualizador de curva existe para facilitar esa distinción, al mostrar si la subida se mantiene mientras se sostiene la sonda o es una muestra aislada que no se repite.
Todos los valores siguientes proceden de la documentación de origen. Cuando un parámetro no figura en el material disponible, se marca como información requerida en lugar de estimarse.