- Modelo
- Serie KY-CJE220, serie Y y la unidad de banco CDX-III
- Separación de polos de magnetización
- De 0 a 220 mm en la gama portátil; de 0 a 160 mm, de 0 a 255 mm, 100 mm y Φ120 mm entre las cuatro sondas de banco
- Profundidad detectable
- 3 mm bajo la superficie solo con alimentación de CA; 5 mm en las variantes que llevan paquete de alimentación de CC o de inversor
- Fuerza de elevación
- CA 45 N o mejor en los yugos de alimentación directa; CA 69 N y CC 215 N en el modelo de inversor; el material también indica CA 69 N y CC 215 N para la serie Y
- Sensibilidad
- Pieza de ensayo de referencia A1, ranura 15/50, claramente indicada
- Alimentación
- CA monofásica 220 V 50 Hz, o un paquete de baterías de CC o de inversor intercambiable
- Ciclo de trabajo
- 50 %
- Corriente de trabajo
- CA 2,2 A; CC 1,5 A en las variantes con paquete, y unos 8 a 12 A en la unidad de banco
- Entorno de trabajo
- De -10 a +40 °C, subida de temperatura inferior a 18 °C, humedad relativa por debajo del 80 % sin condensación
- Formas
- Un yugo de mano para alimentación directa, el mismo yugo con lámpara de luz blanca o ultravioleta, y variantes con paquete, incluida una de tipo inversor
Un yugo de inspección por partículas magnéticas se compra porque hay que encontrar una grieta superficial en una pieza demasiado grande, demasiado pesada o demasiado firmemente instalada para llevarla a un puesto de inspección. El yugo se lleva hasta la junta, la junta se magnetiza entre sus polos, se aplican las partículas, y cualquier grieta que interrumpa el campo aparece como una indicación sobre la superficie.
Es una de las formas más rápidas de cubrir una soldadura o la cara de una pieza de fundición, y una de las más fáciles de hacer mal, porque lo que hace aparecer una indicación es un campo establecido en la dirección correcta y con la intensidad correcta.
Qué es el equipo
Un yugo de magnetización y el medio de alimentarlo. El yugo es la parte de mano: un núcleo laminado con dos polos que se apoyan sobre la pieza, con una bobina que se conecta durante los pocos segundos que necesitan las partículas. El cuerpo del conjunto es la alimentación: la red, un paquete de baterías o un paquete inversor que produce corriente alterna lejos de una toma.
La gama de este material tiene tres niveles. Los yugos de alimentación directa funcionan desde una toma monofásica de 220 V y son la disposición más sencilla y más ligera. Las variantes con paquete añaden una caja de baterías y llegan más profundo en el material. La unidad de banco lleva el mismo principio a un puesto fijo para piezas pequeñas, con cuatro sondas intercambiables que cubren distintas separaciones de polos y fuerzas de elevación.
La magnetización es direccional. Una grieta se detecta mejor cuando el flujo la cruza con un ángulo grande: una grieta que corre a lo largo del eje de la pieza exige el campo aplicado de forma circunferencial, y una que corre alrededor de la pieza lo exige aplicado según el eje. En el trabajo manual se aplican las dos direcciones por turnos, porque dar por supuesta la orientación de un defecto que aún no se ha encontrado es justo como se le escapa a la inspección.
La forma de la corriente fija la profundidad. La corriente alterna concentra el campo cerca de la superficie por el efecto pelicular y es la elección correcta para grietas que rompen la superficie; la corriente continua y la rectificada procedente de un inversor penetran más, y por eso las variantes con paquete de esta gama se indican en 5 mm mientras que los yugos de alimentación directa se indican en 3 mm. El yugo en sí no cambia entre esas dos cifras: lo que cambia es qué lo alimenta.
La indicación, las partículas y la luz
La indicación la producen las partículas, no el instrumento. El polvo seco resulta cómodo y tolera bien las superficies rugosas y la temperatura elevada; una suspensión húmeda en un vehículo es más sensible y es lo que suele exigir el trabajo normativo. En la inspección con luz blanca las partículas van coloreadas y se leen sobre un fondo de contraste preparado. En la inspección fluorescente van recubiertas para fluorescer bajo luz ultravioleta y la indicación se lee en una zona oscurecida, lo que permite ver indicaciones más débiles a cambio de una nave a oscuras y de una lámpara cuya salida hay que mantener y verificar.
Lo que el equipo tiene que demostrar es que el campo fue el adecuado. En esta gama eso se hace contra una pieza de ensayo de referencia A1 con una ranura 15/50, descrita como claramente indicada. Un indicador de campo, que muestra tanto la intensidad como la dirección del campo, no aparece en el material, y cuando una norma lo exige se pide aparte.
Elegir entre las variantes
Los yugos de alimentación directa son la respuesta correcta cuando hay una toma de red al alcance del trabajo y los defectos que se buscan rompen la superficie. Las variantes con paquete existen por dos razones que a menudo son la misma: el trabajo está lejos de una toma, o el defecto puede estar justo bajo la superficie y necesita el campo más profundo.
Dentro de las formas con paquete la elección es en gran medida cuestión de la lámpara, ya que las variantes de luz blanca y ultravioleta son por lo demás el mismo instrumento. El modelo de inversor es la excepción, porque lleva una fuerza de elevación indicada superior a las demás, lo que importa en secciones más gruesas donde hace falta un campo más fuerte para alcanzar la misma densidad de campo. La unidad de banco es una decisión distinta por completo: se compra cuando las piezas son lo bastante pequeñas para manipularlas y el volumen justifica un puesto fijo.
Limitaciones de medición y consideraciones de selección
El material da dos fuerzas de elevación distintas en corriente alterna, 45 N en los yugos de alimentación directa y 69 N en los modelos de inversor y de la serie Y, sin conciliarlas, y da el peso del yugo como 2,5 kg en un sitio y 2,4 kg en otro. Ambos se reproducen como puntos abiertos en lugar de resolverse aquí, porque los dos afectan a si una intensidad de campo declarada puede alcanzarse en una sección dada.
Un tercer hueco es del método y no de la especificación: el material no nombra ninguna norma de aceptación. Los requisitos de intensidad de campo, el medio de partículas, el nivel de luz y el formato del registro los fija normalmente la norma con la que se realiza la inspección, y sin ella la selección del equipo se está haciendo contra nada en concreto. Esa norma es lo primero que debería nombrar una consulta.
Los límites del método también corresponden aquí. Solo funciona sobre material ferromagnético, así que el acero inoxidable austenítico, el aluminio, el cobre y sus aleaciones no producen ninguna indicación por bien que esté ajustado el equipo. Alcanza unos pocos milímetros, así que un defecto interno más profundo se encuentra por otro método. Y deja la pieza magnetizada, algo que hay que resolver antes de mecanizarla, soldarla o ponerla cerca de instrumentación: un paso fácil de omitir y caro de descubrir después.
Cómo hacer el pedido
Los datos que fijan la respuesta son el material y su calidad, y la confirmación de que es ferromagnético; la pieza o la soldadura que hay que inspeccionar; si el trabajo es en taller o en el sitio, y si allí hay alimentación de red; si los defectos que se buscan rompen la superficie o quedan por debajo; si se exige inspección con luz blanca o fluorescente y si la zona puede oscurecerse; si las piezas tienen que quedar desmagnetizadas; y la norma de aceptación junto con el nivel de aceptación con el que se trabaja. La norma no es opcional en la práctica: decide la intensidad de campo que hay que demostrar, y el material que respalda esta página no nombra ninguna. La cantidad, el puerto de destino y la fecha de entrega requerida completan la consulta.
Todos los valores siguientes proceden de la documentación de origen. Cuando un parámetro no figura en el material disponible, se marca como información requerida en lugar de estimarse.